Marcadores de progresión de la enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID) en pacientes con esclerosis sistémica (ES)

Dra. Myriam Aburto

La enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID) es un término que engloba una serie diversa de trastornos pulmonares crónicos caracterizados por inflamación y fibrosis del tejido pulmonar.

La patogenia de la EPID es compleja y no se conoce por completo, pero se cree que es el resultado de una proliferación aberrante de células fibróticas, un exceso de deposición de matriz extracelular (ECM), activación del sistema inmunitario y daño vascular y endotelial, desencadenado por una lesión de las células epiteliales alveolares (por ejemplo, de una infección viral, tabaquismo, exposiciones ocupacionales, etc.) en individuos genéticamente susceptibles. La persistencia de la cicatrización anormal conduce a la distorsión arquitectónica, disfunción orgánica y eventual fallo de la función pulmonar.

El síntoma más común de todas las formas de EPID es la falta de aliento. Casi todas las personas con enfermedad pulmonar intersticial experimentarán dificultad respiratoria, que puede empeorar con el tiempo y tos, que habitualmente suele ser seca y no productiva. Otros síntomas menos comunes son la pérdida de peso, cansancio, fiebre o expectoración de sangre.

En la mayoría de las formas de EPID, los síntomas respiratorios se desarrollan lentamente.

 

ESCLEROSIS SISTÉMICA

La esclerosis sistémica (ES) es una enfermedad autoinmune sistémica caracterizada por una fibrosis generalizada en tejidos y órganos internos, disfunción endotelial que produce vasculopatía de vasos pequeños y anomalías inmunológicas.

La afectación del sistema respiratorio es muy común entre los pacientes con ES. Los dos tipos más comunes de afectación pulmonar son la EPID y la hipertensión pulmonar (HP), y originan el 60% de las muertes relacionadas con la ES.

 

PROGRESIÓN DE EPID EN ES

Si bien la EPID es la principal causa de mortalidad relacionada con la enfermedad entre los pacientes con ES, no todos los pacientes desarrollarán síntomas, incluso en ausencia de tratamiento. Las tasas de progresión de las variantes inflamatorias o fibróticas de EPID varían considerablemente.

Según los resultados de diferentes trabajos de investigación, los biomarcadores séricos podrían ser útiles en la práctica clínica para realizar el diagnóstico, y establecer el pronóstico de la afectación pulmonar en pacientes con ES:

• Los niveles de KL-6 pueden ser útiles para diferenciar pacientes con y sin EPID en la ES. La concentración sérica de KL-6 y CCL-18 se correlaciona también con la gravedad de la EPID y en los pacientes que responden al tratamiento inmunosupresor sus niveles descienden. Sin embargo, los pacientes con niveles iniciales más altos de KL-6 y CCL-18 son más propensos a experimentar progresión de la enfermedad a pesar del tratamiento inmunosupresor. La medición de estas dos neumoproteínas al inicio del curso de la enfermedad podría ayudar a identificar a aquellos pacientes con un fenotipo más agresivo y que requerirían otro tipo de terapia.

• Varios estudios han encontrado que la SP-D sérica es más sensible (rango 77 a 89,4%) pero menos específica (rango 80 a 83%) que KL-6 para detectar la enfermedad. Los niveles de este biomarcador también han mostrado una correlación negativa entre la SP-D sérica y la severidad de la afectación pulmonar medida mediante la función pulmonar y el grado de afectación en TCAR. Un nivel de corte de 181,4ng/ ml podría diferenciar pacientes con ES-EPID de los que no lo tienen.

• La osteopontina es una proteína multifuncional expresada en muchos tejidos que regula la inflamación, la respuesta inmune celular y la función de las células T, con un efecto pro-fibrótico en la EPID a través de mecanismos que no se comprenden completamente. Los niveles séricos de osteopontina están elevados en EPID en comparación con los controles, pero no pueden diferenciarse entre los subtipos de EPID. Sus niveles se han correlacionado con la oxigenación arterial.

La IL-6 está involucrada en la diferenciación de las células T CD4+ a las células de tipo Th2 pro-fibróticas, y está implicada en la activación de los fibroblastos. La IL-6 es un predictor pronóstico que se ha relacionado con la supervivencia, con los niveles de DLCO y con el periodo de tiempo en que el paciente permanece estable, es decir, sin que se observe deterioro de la función pulmonar.

 

En los pacientes con ES, los biomarcadores podrían ser de ayuda para realizar el diagnóstico y dirigir el tratamiento de una forma más precisa y personalizada.

 

Bibliografía

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ILD.0072.052020

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